Altagracia López recuerda que existe un fuerte vínculo entre educación y justicia social

Altagracia López recuerda que existe un fuerte vínculo entre educación y justicia social

altagracialopezAltagracia López, directora del Centro de Innovación en Educación Superior (CINNES-INTEC), en el segundo encuentro de expertos del eje “Justicia social” previo al III Congreso Internacional Edificar la Paz en el Siglo XXI, empezó por apuntar la desigualdad social, económica y cultural que se vive hoy a nivel mundial y en especial en América Latina y en el Caribe, calificada por el CEPAL como la región más desigual del mundo. Ante esta situación, según la experta, no deberíamos perder nuestra capacidad de asombro ni la oportunidad de construir puentes que transformen el paradigma imperante.

Para López tal como afirma la doctrina social de la Iglesia, la justicia social está vinculada al bien común. Por ello tenemos el reto de recuperar la dirección en común de los asuntos comunes para transformar todo aquello que impide la realización de la justicia social. Y, en en este sentido, como experta en Educación y asesora al Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT), invita a que tengamos una mirada integral e integradora asumiendo que lo que le acontece al otro nos concierne pues es un hermano en la existencia además de que vivimos en una casa común llamada planeta tierra.

Pero esta experta insiste en que para instaurar una sociedad humanizada es indispensable repensar el ejercicio del poder desde ¨una autoridad que dirija la acción de todos hacia el bien común no mecánica o despóticamente, sino obrando principalmente como una fuerza moral que se basa en la libertad y el sentido de responsabilidad de cada uno¨(GS, 74, 2). López defiende que las políticas asistenciales deberían ser transitorias, pues lo que realmente hace falta es impulsar prácticas de justicia social efectivas a través de políticas públicas. Pero para ello es importante tener en cuenta la vinculación existente entre educación y justicia social.

A pesar de que la educación es un derecho consignado en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, adoptada por las Naciones Unidas en 1948, en realidad existe exclusión y la consecuente pobreza integral. E incluso aun cuando se da una educación generalizada ello no garantiza la igualdad de oportunidades que demanda la justicia social. Así, calidad y equidad deberían ser dos caras de la misma moneda.