El bien común y la educación centran el primer panel de expertos de justicia social

El bien común y la educación centran el primer panel de expertos de justicia social

En el primer panel del grupo de expertos de justicia social, presentaron su participación la Licenciada Margarita Cordero y la Licenciada Altagracia López dando lugar a un interesante y participado debate.

Margarita Cordero articulo su presentación a partir de cuatro nociones: La ambigüedad del concepto de justicia social, la equidad, la economía y el poder. Empezó por manifestar que la noción de justicia social se puede convertir en una especie de cajón de sastre ideológico en el que caben cuestiones muy dispares.

Respecto a la equidad hizo referencia a los debates precongresuales, en los que se planteaba lo engañoso que puede ser el anteponer la equidad a la justicia social o incluso considerarla sinónimo de la misma, pues la equidad hace tabla rasa de las causas para quedarse en los efectos. Según Cordero la equidad puede propugnarse sin arriesgar el modelo socioeconómico y cultural que produce y reproduce la inequidad.

Por otro lado, esta periodista afirma que no se puede analizar la cuestión de justicia social sin tener en cuenta el modelo económico prevaleciente. Se cuestiona así esta experta si es posible hablar de justicia social en el marco de un modelo económico que solo favorece a las minorías y depaupera a las mayorías. Y aboga por un enfoque integral.

Finalmente se refirió al poder no sólo en su expresión represiva sino en sus expresiones más naturalizadas como el moldeamiento de las formas de pensar que crean “el pensamiento único”.
En segunda lugar habló la Licenciada Altagracia López que empezó por señalar la desigualdad social que nos rodea, y como en América Latina es más aguda que en otras zonas del planeta invitándonos a no perder la capacidad de asombro para que no dejemos de indignarnos ni perdamos la ocasión de construir puentes.

Por otro lado insistió en que tan sólo cuando haya igualdad de oportunidades se podrá instaurar una paz duradera y no efímera. Ahora bien, para ello son necesarios cambios estructurales y una comprensión de la dimensión ética de estos fenómenos.

López rescata de la Doctrina Social de la Iglesia el concepto de bien común vinculado a la justicia social al mismo tiempo que nos deja el reto de recuperar la dirección común, asumir con una mirada integral e integradora que me concierne lo que le pasa al otro en cuanto es mi hermano en la existencia (Alfredo Rubio). Son necesarias soluciones verdaderas que transciendan las acciones individuales.

Para instaurar una sociedad humanizada hay que repensar el ejercicio del poder y reconocer la diversidad aunque aspiremos a la unidad.

Sin embargo López se cuestiona sobre el papel de la formación de calidad para favorecer la justicia social, pues a pesar de reconocer que la familia es la primera educadora, la escuela tiene el deber de ofrecer una educación de calidad que favorezca el desarrollo de la persona, teniendo en cuenta que el acceso a la educación no es sinónimo de acceder a una educación de calidad, alertando de la trampa que es ofrecer una pobre educación a los pobres.

Finalmente esta experta aboga para que se ponga la justicia social en el centro de las decisiones y a que no seamos meros observadores pasivos de lo que acontece a nuestro alrededor.

Finalizadas las presentaciones tuvo lugar un animado debate en el que participaron los congresistas asistentes al eje de justicia social como el resto de expertos de este panel abordando temas de corrupción, de movilización social, de la importancia de las pequeñas transformaciones sociales, de la necesidad de una educación realmente inclusiva y crítica, de la necesidad de una economía de comunión entre otros.

Panel Grupo Expertos Justicia Social I