Escarly J. Urbano: “La paz la lograremos cuando nos veamos todos iguales en derechos”

Escarly J. Urbano: “La paz la lograremos cuando nos veamos todos iguales en derechos”

EscarlyurbanoLa especialista en Rehabilitación Psicosocial y laboral de Personas con Discapacidad y experta del eje temático Ciudades y Paz, Escarly J. Urbano, ha pedido en el segundo encuentro previo al III Congreso Internacional Edificar la Paz en el Siglo XXI “la necesidad de construir ciudades libres de barreras, tanto actitudinales como arquitectónicas”.

“Estamos hablando de construir un mundo accesible para todos y todas”, y ha puntualizado “cuando hablamos de accesibilidad no solo hacemos referencia al entorno físico, nos referimos también al acceso al conocimiento, comunicación, transporte e información, al libre desplazamiento, a la salud, a la educación, a un trabajo digno, a ejercer libremente nuestra sexualidad, estamos frente a uno de los conceptos más amplios, que abarca además lo que son las barreras actitudinales, prejuicios, barreras económicas y sociales”.

Y es que “la discapacidad es una condición humana democrática, que toca o nos puede tocar a todos los seres humanos en algún momento de nuestra vida, pues, no discrimina entre ricos y pobres, feos y bellos, blancos y negros” y afecta un número importante de población. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial aseguran que la población mundial que vive con alguna discapacidad asciende a un 15%, mientras que en Republica Dominicana el censo nacional del año 2010 informa que un 12,3% de los dominicanos viven con algún tipo de discapacidad.

Urbano ha recordado que hasta el momento se han hecho muchos avances y se han aprobado muchas normativas al respecto, por ejemplo, el 1997 la ONU presentó la accesibilidad como una prioridad en la promoción de la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad o en Republica Dominicana, en el año 2000, se creó, la Unidad de Arquitectura sin Barreras – entonces solo una escuela del país contaba con una rampa-, pero aún queda mucho trabajo por hacer. En este momento, por ejemplo, es prioritario implementar la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad aprobada por Naciones Unidas en el año 2006 y otras leyes nacionales más recientes que consagran los derechos de las personas discapacitadas.

Paz, barreras y discriminación

Y es que a pesar del trabajo de todo el colectivo, Urbano asegura que “si damos un giro a nuestro alrededor podremos notar que no ha sido suficiente, pues, seguimos rodeados de innumerables barreras, barreras que nos impiden transitar libremente, nos impide acceder a la educación, nos impide acceder a la salud, sin educación, ni salud, entre otras cosas, no podemos trabajar, por lo que estamos condenados a la pobreza extrema, a la mendicidad, nos convertimos en una carga tanto para el Estado como para nuestras familias”.

Y en una sociedad en que un 12% de la población se siente excluida no se puede construir la paz. “Así no se construye la paz, no es el mundo en el que queremos y reclamamos vivir. Para construir la paz es preciso educar seres humanos sin prejuicios, que respeten las diferencias, es preciso tener voluntad de cambiar las cosas para garantizar el reconocimiento y goce de los derechos humanos de las personas con discapacidad”, insiste La especialista en Rehabilitación Psicosocial y laboral de Personas con Discapacidad.

Y concluye: “La paz la lograremos cuando nos veamos todos iguales en derechos, cuando a las personas con discapacidad nos permitan demostrar que somos un brazo de poder más para la sociedad, que más que pedir, tenemos mucho que ofrecer, no se puede hablar de paz en una sociedad en la que los derechos de sus ciudadanos no sean respetado y garantizados”.