Irma Rognoni: “Deberíamos hablar de cultura de la mediación, pues supone la integración de este instrumento en la vida diaria”

Irma Rognoni: “Deberíamos hablar de cultura de la mediación, pues supone la integración de este instrumento en la vida diaria”

irmarognoniIrma Rognoni, abogada, mediadora y consultora en resolución de conflictos, asegura que actualmente “nos hallamos ante un cambio de etapa, o incluso de civilización como algunos filósofos apuntan, y por ello cunde, en todas las esferas en las que se desenvuelve el ser humano, la sensación de desorden e incluso de caos” pero “el verdadero problema es que parece no existir ningún estado, institución, filósofo, economista, jurista, político, etc. que pueda vislumbrar un cierto camino hacia el que nos dirigimos”.

Y, es precisamente por esto, que según la co-directora de æquitasesta, “la mediación y la resolución de conflictos hoy se erigen como herramienta y a la vez como método para la solución de los mismos” porque “con ello se introduce orden y estructura y tienen como efecto secundario la pacificación de las relaciones y por extensión de la sociedad”. Y añade: “El uso de la mediación permite el diálogo sin violencia, respetando al otro, sean cuales sean los sujetos involucrados, a través del uso de diversas técnicas y estrategias”.

Ahora bien, Rognoni prefiere hablar de cultura de la mediación: “Dada la amplia variedad de estrategias en la mediación y los múltiples ámbitos en los que puede ser utilizada, quizás sería más conveniente hablar de cultura de la mediación, pues en realidad supone que los seres humanos asimilen e integren este instrumento en su vida diaria y en todas las esferas con las que, desde un punto de vista sistémico, interaccionan a lo largo del día y a lo largo de su vida”. Un término que no es un simple matiz, sino que “supone en realidad un cambio de paradigma que, de ser integrado en todos y cada uno de nosotros, produciría una transformación de las realidades existentes y por lo tanto una transformación de la sociedad. Dicha integración sería la condición indispensable para que pudieran gestionarse pacíficamente los conflictos”.

La cultura de la mediación es una muestra de avance en el mundo de las relaciones humanas. Y la experta pone este ejemplo: “Hoy, está asimilado por muchas personas que tras romper la convivencia en común de dos personas adultas, sea matrimonio o unión de hecho, serán estas dos personas quienes decidan y tomen decisiones sobre el futuro de la relación entre ambas y la organización logística o la relación de ambas respecto a sus hijos, si hubieran. Salvo situaciones muy complejas, ya a nadie se le ocurre pensar en que un tercero ajeno totalmente a la relación decida lo crea oportuno al respecto”.

“La materialización de ello se puede observar en cómo las leyes han alcanzado este grado de desarrollo pues las separaciones o divorcios sin hijos comunes ya podrán realizarse ante Notario sin ni siquiera tener que acudir a un Tribunal para dotar de efecto público tales acuerdos. Los cauces para fijar la forma de estas relaciones responden a una cultura más madura de solución de conflictos, es decir suponen el ejercicio de la práctica en el uso de técnicas de resolución de conflictos, sean o no estrictamente mediación”, concluye. Y esto ahonda en el ejercicio práctico del derecho a la libertad.