La migración voluntaria o forzada y las políticas públicas centran el debate del eje migración

La migración voluntaria o forzada y las políticas públicas centran el debate del eje migración

La metodología de este III Congreso Internacional Edificar la Paz es promover espacios paralelos de conversación entre el público y los expertos. El espacio de migración reunió a 20 personas, maestros, estudiantes y profesionales interesados en los procesos migratorios, y un grupo de 7 expertos nacionales e internacionales .

Durante este espacio participativo se habló de la distinción entre migración voluntaria y migración forzada. Esta dicotomía es una definición política y es dada desde una figura de poder. “Se ha discutido de los procesos migratorios y su desarrollo; sin embargo, al final quienes definen y hablan de ello son los países ricos” ha asegurado la experta Nina Sorensen.

Por otro lado Bridget F. Wooding, experta en las migraciones desde los enfoques de género, trabajo, interculturalidad y desarrollo humano, comentó la importancia de expandir al máximo los conceptos de: refugiados, refugio, desplazados internos, apátrida. Y desde allí conceptualizar los términos de migración voluntaria y forzada.

Wooding también mencionó el nexo entre migración, medio ambiente y cambio climático, y que depende de ello se le da una protección “status intermedio” a la persona que se ha movilizado.
En esta misma línea la experta Ramona Hernández, Directora del Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), manifiestó que el elemento distintivo entre migración forzada y voluntaria es la acción masiva del uno sobre el otro.

Hernández habló de la diferencia entre refugiados y emigrantes, en donde el primero “tiene unas prerrogativas y beneficios pegados a ellos” y el segundo “no tiene los mismos beneficios y vive una realidad de rechazo”.

Al hablar de las prerrogativas y beneficios, el experto Carlos Abaunza, investigador y experto de este eje, propuso hablar de las políticas públicas y gestión de la migración no deseada. Con este planteamiento se suscitó la participación y realización de preguntas por parte del público.

Respecto a las políticas públicas, Josep Pierre, especialista en Comercio Internacional y de relaciones Haitiano-Dominicas expuso que: “las políticas públicas son muy difíciles de cambiar a corto plazo; ya que se rigen a un presupuesto y a una burocracia”; sin dejar fuera a la sociedad civil, quien juega un papel importante en la transformación a mediano plazo de las mismas.

En cuanto a las políticas públicas, Gina Gallardo, experta y Directora de la Escuela Nacional de Migración de República Dominicana, dió a conocer el acuerdo de asistencia a población Dominicana vulnerable, emigrante y de retorno. La experta aclaró que este acuerdo nace de una propuesta de política pública.

La mayoría de participaciones estuvieron relacionadas con las políticas públicas y de cómo el sujeto y la sociedad civil puede activar su papel. Durante el debate y conversación, Mario Serrano, Director nacional del trabajo social de los jesuitas en RD desde 2009 y Coordinador de Red Jesuita con Migrantes en República Dominicana consideró importante hablar de la gestión de la migración no deseada, y el significado de qué y quién es el migrante no deseado.

Serrano hizo hincapié en que debemos deconstruir el sistema capitalista en el que estamos. El experto dijo que “el migrante no deseado es el pobre”, además utiliza la frase “El migrante no deseado es el más necesitado” y puso ejemplos de cómo el sistema capitalista necesita mano de obra agraria, campesina, entre otros oficios para sostenerse.

La realidad de República Dominicana es que no hay formación para la sociedad y profesionales que trabajan directamente con la población de emigrantes haitianos, hay visibilidad y estudios de los procesos migratorios pero no del inmigrante haitiano. Gallardo sostuvo que RD es un país receptor de emigrantes que no tiene estrategias para abordar esta situación, “se necesita una estructura que permita accionar elementos que generen herramientas de inclusión”- dice la experta.

En los procesos de integración e inclusión de inmigrantes el papel de la interculturalidad y de la educación es sumamente importante. En las participaciones del público se destacó una experiencia de una maestra de Monte Cristi, quien expuso que la mayor parte de sus alumnos son haitianos y que el sistema de educación no la ha preparado para estos procesos ni otros idiomas para enseñar a estos niños.

Ramona Hernández, quien ve esta misma realidad en Estados Unidos, país donde reside, afirmó que los niños y niñas Dominicanos tienen una alta tasa de deserción escolar, y esto se debe porqué los maestros allí (USA) no hacen conexión con estos alumnos, ni empática, ni cultural, por lo que se considera importante tener en cuenta las diferentes ideologías y culturas a la profesión de enseñar.
Al final y como modo de conclusión, los expertos estuvieron de acuerdo en que la atención a los procesos migratorios va más allá del presupuesto, es la voluntad de querer solucionar el problema.

Panel del grupo de expertos del eje migración I