Leyda Brea reivindica fortalecer el sentido de pertenencia al espacio urbano

Leyda Brea reivindica fortalecer el sentido de pertenencia al espacio urbano

Leyda Brea

La profesora del Departamento de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), la arquitecta Leyda Brea, como integrante del grupo de expertos del eje Ciudades y Paz del III Congreso Internacional Edificar la Paz en el Siglo XXI (Santiago de los Caballeros, 26-28 junio), ha reivindicado la importancia de fortalecer el sentido de pertenecía al espacio urbano.

Un sentimiento de pertenencia con el espacio público que puede analizarse desde varias dimensiones: la psicológica, relacionada con la percepción individual y la afiliación; la afectiva, relacionada con los sentimientos y experiencias; o la social. Un sentimiento de arraigo que es de extraordinaria importancia porqué “repercute en la identificación, el compromiso, el bienestar psicológico y físico de los usuarios, en su conducta pro ambiental, en la integración y cohesión social”. En resumen, “en la potenciación de comportamientos orientados a la sostenibilidad del hábitat, a una experiencia urbana positiva y a una identificación con el barrio y la ciudad que modela el perfil los habitantes hacia una mejor ciudadanía”.

Pero, en los espacios urbanos, no siempre existen los factores idóneos para generar este sentimiento de pertenencia. Según Brea son necesarios: factores psicológicos y afectivos, se relacionan con la percepción de seguridad y de beneficios: factores sociales, relacionados con la inclusión y la interacción social; y factores físicos, los lugares se deben convertir en escenarios con significado para las personas.

En conclusión “para la mayoría de las personas, tener recuerdos agradables del espacio y sentirse seguros y acogidos contribuye positivamente a sentirlo suyo, a la experiencia urbana y a sentirse parte de la ciudad”. Pero también es importante que el lugar tenga vida, que en él pasen cosas. “La mayoría reconoce que contar con la posibilidad de realizar actividades diversas los apega al lugar e influye positivamente en la percepción de la ciudad como ambiente que enmarca su actuación y su pertenencia”, añade. Y, finalmente, que estas actividades se puedan hacer con comodidad, con unos servicios mínimos.

Ciudad y género

No se puede hablar de pertenencia a la ciudad sin tener en cuenta las diferencias de percepciones del espacio público entre géneros. La profesora del Departamento de Arquitectura de la PUCMM afirma que la mujer, mayormente, describe su espacio público ideal como “seguro, concurrido e iluminado; accesible a mujeres de distintas edades, solas y embarazadas; que cuente con baños adecuados y suficientes y lugares donde los niños puedan jugar; que sea cómodo, acogedor, tranquilo y limpio; con mobiliario y equipamiento adecuados; donde se puedan realizar actividades diversas; con intención estética y conexión con la naturaleza. Un lugar donde la mujer se sienta a gusto, donde no sea segregada ni denigrada y donde se garantice su integridad física y su bienestar”.

Pero generalmente estas consignas no se tienen en cuenta y, según la arquitecta, se apuesta por “diseños universales” que “tienden a la estandarización y al igualitarismo” y que “muchas veces dificultan la usabilidad y el apego” del ciudadano al espacio público. Y, por todo esto, concluye que “un espacio público incluyente y facilitador del sentido de pertenencia, supone la incorporación de la perspectiva de género en su diseño”.

Fundamentos del sentido de pertenencia a la ciudad:

graficoarticulobrea