Miguel Ceara Hatton defiende la justicia social como un hecho de poder

Miguel Ceara Hatton defiende la justicia social como un hecho de poder

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La conferencia plenaria del eje de justicia social fue a cargo del economista dominicano Miguel Ceara Hatton, bajo el título «La justicia social como un hecho de poder».

Empezó relacionando la justicia social y el enfoque de capacidades. Así este economista entiende que la justicia social es, por un lado, una aspiración de un tipo de sociedad centrada en la calidad de vida de las personas en un sentido amplio; y por otro un resultado que refleja las condiciones de vida y un marco normativo para evaluar la ampliación de libertades reales para su desarrollo global. Por lo tanto, continua Ceara, la Justicia Social es un criterio que ofrece información y permite hacer un escrutinio crítico y razonado de un estado social. De ahí que la ausencia de estos atributos genere situaciones de injusticia y desintegración social.

En un segundo momento se centró en los mecanismos de reproducción social, entendiendo justicia social como un resultado de la forma como una sociedad reproduce sus condiciones materiales y sus relaciones sociales a largo plazo, lo cual implica la interacción dinámica de los siguientes elementos: la forma de organización de una sociedad; la distribución del ingreso; la acumulación de capital; la institucionalidad subyacente a la reproducción y recreación de la sociedad.

En tercer lugar el conferencista hizo una aproximación a la realidad dominicana donde se da la “paradoja del progreso” en que el desarrollo se desvincula de las personas y se asocia a las cosas. Es decir, “progreso” es construir infraestructura pero no mejorar la calidad de vida. De ello se derivan dos consecuencias: que una gran parte de la población se convierte en desechable viviendo una situación de violencia permanente contra ella; y que las soluciones de los servicios públicos se individualizan.

Esta situación institucional se da en muchos países de América Latina, sin embargo, la situación de República Dominicana es inédita y paradójica pues en los últimos 66 años se ha multiplicado por 25 el tamaño real de la economía mientras que la población se multiplicaba por 5, lo que significa que la situación de desigualdad social no ha sido por falta de recursos sino por la forma como se ha organizado la reproducción social.

En este sentido, para Ceara la estabilidad del orden depende de la capacidad de las fuerzas hegemónicas de convencer de la “bondad” del modelo creando “conformidad” y una ética del orden gracias a los medios de comunicación, Además se genera una relación de poder que crea ganadores y perdedores provocando un equilibrio dinámico que depende de los procesos de empoderamiento o desapoderamiento de los diversos actores sociales. El logro de una justicia social está irremediablemente vinculado a la política.

En cuarto lugar Ceara reflexionó sobre las implicaciones de una estrategia de propuesta de desarrollo que busque la calidad de vida de las personas del que se desprenden tres corolarios:

• La justicia social y la visión de desarrollo implícita tiene una dimensión espacial para garantizar la equidad y convergencia territorial.

• El reconocimiento de la dimensión individual y colectiva de las capacidades ya que si bien estas se portan individualmente se construyen socialmente.

• La relación de poder como determinante del desarrollo y de justicia social cuando debería ser cuestión de derechos.

La construcción permanente de poder ciudadano es la única garantía de que el Estado cumplirá la ley y de que los logros en materia de acceso a las oportunidades no se pierdan porque se altere la correlación de fuerzas sociales.

El quinto y último punto desarrollado por el economista fue el movimiento verde que se ha convertido en una fuente de poder ciudadano que contribuye a modificar las relaciones de poder para construir una sociedad más incluyente, pues las instituciones que reproducen la exclusión no van a cambiar espontáneamente.

El economista concluye que el empoderamiento ciudadano es la única posibilidad para provocar esos cambios y tener una verdadera justicia social.

Ese poder es una construcción social y no es de un momento, tiene que ser un continuo, lo cual convierte a la justicia social en un hecho de poder y por lo tanto de la política.