Nelson Espinal: “El conflicto no se debe ocultar, expuesto a la luz es constructivo”

Nelson Espinal: “El conflicto no se debe ocultar, expuesto a la luz es constructivo”

Nelson Espinal

Nelson Espinal

El abogado, mediador y profesor universitario del Associate MIT- Harvard Public Disputes Program at Harvard Law School, Nelson Espinal (Santo Domingo, 1960), ha asegurado que para la construcción de paz se requiere de tiempo y transformación, la cual incluye temas económicos, sociales, culturales, políticos y humanitarios con el fin de alcanzar el desarrollo sostenible y la justicia social.

Además no se puede olvidar que la construcción de la paz depende de procesos ocurridos antes, durante y después de los conflictos (violentos); por lo tanto, está constituida por los resultados de varias actividades, y se define por sus consecuencias. Para Nelson es importante dejar claro que la paz está íntimamente relacionada con la negociación, el liderazgo y el desarrollo humano.

El experto del eje mediación del III Congreso Internacional Edificar la Paz en el Siglo XXI (Santiago de los Caballeros, 26-28 junio) también defiende que “los conflictos, en sí mismos, no son negativos ni positivos, lo negativo es la violencia” y recuerda que “la democracia es el único sistema capaz de contener un alto grado de contradicciones y conflictos”.

Insiste en que el conflicto es parte de la realidad, éste constituye la dinámica esencial del desarrollo social, político y humano y además libera energías de transformación. Considera que debe manejarse constructivamente, piensa que en términos políticos, lo significativo es poder construir marcos con los que el conflicto pueda ser canalizado. “El conflicto no se debe ocultar ni evitar, ya que expuesto a la luz es constructivo y manejable”, afirma.

Argumenta que la cultura que una sociedad tiene del conflicto define lo que la gente valora, las formas adecuadas de conseguirlo, la postura ante otros que busquen lo mismo y las instituciones y prácticas que ayuden a determinar el curso de las disputas sobre cuestiones de valor. Lo destructivo es la violencia, no el conflicto en sí mismo.

Nelson recomienda comprender que la violencia visible, directa tiene sus raíces en la estructura y la cultura. Para construir la paz se debe trabajar desde la cultura y la estructura, lo que implica políticas públicas de largo plazo, auto sostenibles, cuyo fundamento y objetivo es el ser humano.

Así mismo manifiesta que es importante aceptar que “la violencia directa tiene una pre-historia, una historia paralela y una post-historia, en áreas e intervalos sin límites”. Es el efecto, es el síntoma, la consecuencia, no necesariamente la causa. Y comprender que lo permanente de la naturaleza sociocultural es difícil de ver porque no ofrece contraste y el acontecimiento violento es difícil de aprehender, por ser demasiado repentino.